La respuesta corta
Si la persiana metálica de tu comercio se ha atascado, revisa primero la corriente y el mando si es motorizada, la cerradura y los pestillos si es manual, y que no haya nada trabado en las guías. No la fuerces con palancas ni a golpes: puedes doblar las lamas o soltar el muelle. En Sabadell, Cerrajeros Multiroc repara cierres metálicos las 24 horas.
Primera hora y la persiana no sube
Llegas a abrir la panadería, el bar o la tienda, metes la llave y no pasa nada. O el motor zumba y la persiana no se mueve. O sube un palmo y se tuerce hacia un lado. Es de esas averías que no avisan, y en un comercio duelen, porque mientras el cierre sigue bajado los clientes pasan de largo hacia el de enfrente.
Antes de ponerte nervioso, hay unas cuantas cosas que puedes mirar tú. Algunas lo resuelven. Las demás, por lo menos, nos sirven para llegar con lo necesario.
Si la persiana es motorizada
Muchos motores llevan un desbloqueo manual, con cadena o con manivela, para subir la persiana sin corriente. Si no sabes dónde está o cómo se usa, no improvises con la persiana a medio camino. Si el instalador te lo enseñó en su día o guardas las instrucciones, es el momento de buscarlas.
- Comprueba que hay luz en el local y que no ha saltado ningún diferencial.
- Prueba el pulsador de llave y el mando, y cámbiale la pila al mando si lo usas.
- Escucha: si el motor zumba pero no tira, el problema puede estar en el freno o en el propio motor.
- Si el motor se ha calentado de tanto intentarlo, déjalo descansar antes de volver a probar.
Si es manual
En las manuales, el atasco suele estar en la cerradura o en los pestillos laterales. Comprueba que la llave gira del todo y que los pestillos se han retirado de las guías. Si la cerradura está dura, puede ser suciedad o falta de lubricación, y un poco de lubricante seco en el bombín a veces lo arregla. Si la persiana sube pero pesa como nunca, probablemente el muelle del eje ha perdido tensión. Eso ya no es cosa tuya: un muelle mal tensado es peligroso para quien lo manipula.
Lo que no conviene forzar
La tentación es tirar con todas tus fuerzas o meter una palanca por debajo. Con una persiana metálica, eso sale caro: lo que era un ajuste se convierte en cambiar lamas, y a veces la persiana entera.
- No hagas palanca desde abajo: las lamas se doblan y luego no corren por las guías.
- No la golpees para desatascarla.
- No toques el muelle ni el eje. Están tensados y pueden soltarse de golpe.
- No dejes la persiana a media altura y te vayas: es una invitación para cualquiera.
Las guías, donde se esconde el problema
Recorre con la vista las guías laterales de arriba abajo. Una lama salida, el golpe de una furgoneta de reparto o una piedra encajada abajo bastan para bloquearla. Si ves una lama fuera de su guía, no la empujes a martillazos: hay que bajarla con cuidado para recolocarla. Si está doblada, tampoco intentes enderezarla a martillazos en la acera: muchas veces basta con cambiar esa lama. En calles con carga y descarga a la puerta, los golpes en las guías son bastante habituales, y a veces el comercio ni se entera hasta que la persiana se para.
Cuándo llamar y qué contarnos
Si después de todo esto sigue sin moverse, llama. Para venir con lo necesario a la primera nos ayuda saber si es manual o motorizada, a qué altura se ha quedado y qué hace exactamente cuando lo intentas. Reparamos cierres metálicos de comercios en Sabadell y alrededores, también de noche, cuando lo que pasa es que la persiana no baja y no te puedes ir a casa.
El teléfono es el 930 48 55 82. Antes de movernos sabrás lo que cuesta y cuándo llegamos. Y si la cerradura de la persiana está para el arrastre, podemos ponerle un bombín de seguridad en la misma visita.
Un consejo para la próxima vez: guarda en el móvil el teléfono de un cerrajero de confianza antes de necesitarlo. Cuando la persiana no sube a las ocho menos cuarto, nadie tiene la cabeza para ponerse a comparar.
