Te lo resumimos
Un escudo de seguridad es una pieza de acero que tapa el bombín por fuera para que no se pueda arrancar, partir ni taladrar. En Sabadell, Cerrajeros Multiroc instala escudos magnéticos y antitaladro, además de cerrojos y pasadores de refuerzo. Son mejoras rápidas que suben mucho la seguridad sin cambiar la puerta. Te damos el precio por teléfono.
Para qué sirve un escudo
Imagina el bombín como la parte más vulnerable de la puerta. Si asoma por fuera, con unas tenazas o una llave de grifa se puede agarrar y partir. El escudo lo rodea y lo deja a ras, con una placa de acero endurecido que no se puede sujetar. Se fija desde dentro con tornillos pasantes, así que desde el rellano no se puede desatornillar.
Es de las mejoras que más recomendamos después de cambiar el bombín, sobre todo si tu bombín actual no es antiextracción. Juntos, un bombín de seguridad y un escudo hacen mucho más que cada uno por separado.
Magnético, antitaladro o los dos
Hay escudos de varios tipos y conviene saber qué hace cada uno antes de elegir, porque no todos protegen de lo mismo. En un piso con portal cerrado no hace falta lo mismo que en un bajo que da a la calle o en la puerta de un local. Estos son los que más instalamos:
- Escudo antitaladro: placa de acero con insertos duros delante del bombín, para que la broca resbale o se rompa.
- Escudo magnético: tiene una tapa que cubre el agujero de la llave y solo se abre con una llave magnética codificada. Desde fuera no se ve ni se toca el bombín, así que no se puede intentar con ganzúa ni bumping.
- Escudo de rotor: el agujero de la llave gira si intentan forzarlo con una herramienta.
- Muchos modelos combinan varias protecciones. Marcas como Disec, Mul-T-Lock o Ezcurra tienen opciones para distintos grosores de puerta.
Cerrojos y pasadores: un segundo cierre
Un cerrojo de seguridad añade un punto de cierre independiente, con su propio bombín. Si alguien consigue abrir la cerradura principal, todavía le queda el cerrojo. Lo solemos poner a la altura de la cabeza o un palmo por encima de la cerradura, para repartir el esfuerzo de la puerta.
Los pasadores interiores, sin llave, son útiles cuando estás en casa por la noche, y en puertas de terraza, patio o trastero. Son baratos, sencillos y en una puerta antigua de finca del Centre o de Gràcia marcan la diferencia. Si estás pensando en algo más completo, mira el blindaje de puertas.
Cómo lo hacemos, paso a paso
- Paso 1
Nos cuentas qué puerta tienes y si el bombín sobresale.
- Paso 2
Te proponemos escudo, cerrojo o los dos, con el precio cerrado.
- Paso 3
Medimos el grosor de la puerta y la longitud del bombín.
- Paso 4
Instalamos el escudo o el cerrojo y comprobamos que la llave gira suave.
- Paso 5
Te entregamos las llaves, la llave magnética si la hay y la factura.



